09. Formación y eficacia de los planes

Por incidir los Planes sobre el territorio y ser éste ámbito de competencia de diversas entidades territoriales superpuestas (Estado, Comunidad Autónoma, Provincia y Municipio), todas son realmente titulares de un interés en orden a la planificación urbanística y todos reclaman en función de aquél la competencia para la elaboración y aprobación de los Planes de urbanismo. Obviamente en este pleito entre Estado y Municipio predominaron las competencias del primero como demuestra la legislación decimonónica de Ensanche y Expropiación forzosa.

Después de la Constitución de 1978, las CCAA heredan del Estado las competencias para la aprobación de los planes o instrumentos de ordenación urbanística como los denomina el Texto Refundido de la Ley del Suelo de 2008 pero con poderes muy mermados por la necesidad de respetar los nuevos perfiles de la autonomía local. En términos generales, la situación que se desprende de la legislación autonómica es la siguiente:

  • Los planes generales de ordenación urbana, los programas de actuación urbanística, las normas complementarias y subsidiarias de planeamiento y los proyectos de delimitación del suelo urbano son aprobados por la CCAA.

  • Los planes parciales de capitales de provincia o de ciudades de más de 50.000 habitantes se aprueban definitivamente por los ayuntamientos respectivos, previo el informe no vinculante de la CCAA. En los demás casos y cuando afecten a varios municipios, la aprobación corresponderá a la CCAA.

  • Los planes especiales se rigen por las reglas de los parciales cuando afecten a varios municipios, la aprobación corresponderá a la CCAA.

  • Los estudios de detalle y los proyectos de urbanización se aprueban definitivamente por los ayuntamientos.

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