08. Las sustituciones hereditarias

Las sustituciones hereditarias

Los esquemas de sustitución hereditaria son aplicables tanto a la institución de heredero cuanto a los legados.

El CC regula bajo el término "sustitución" las siguientes figuras:

  1. La vulgar o simple.

  2. La pupilar.

  3. La cuasipupilar.

  4. La fideicomisaria.

La estructura de tales figuras responde a dos ideas motrices distintas:

  1. En las sustituciones vulgar y fideicomisaria, un heredero, llamado en segundo o ulterior lugar, sustituye al anterior, bien porque éste no ha llegado a heredar efectivamente (vulgar), o bien porque es heredero ad tempus (fideicomisaria). En todo caso, el sustituido es el que había sido llamado a la herencia por voluntad expresa del causante.

  2. En las sustituciones pupilar y cuasipupilar, no hay sustitución del heredero, sino que el sustituido es precisamente el causante que, por no poder testar válidamente, es reemplazado por un ascendiente. Se sustituye pues la testamentifactio del causante.

La sustitución vulgar o simple

Concepto y supuestos

La sustitución vulgar consiste en la disposición testamentaria en que el causante, previendo que el llamado a la herencia (o uno de ellos) no llegue a adquirirla, designa a una o varias personas más que, en su caso, asumirán la posición de heredero: "Puede el testador sustituir una o más personas al heredero o herederos instituidos para el caso en que mueran antes que él, o no quieran o no puedan aceptar la herencia" (art. 774.1).

Por tanto, en principio, la sustitución vulgar sera aplicable en los tres casos siguientes:

  1. Premoriencia del instituido heredero al testador. Pero, si el instituido muere antes de aceptar o repudiar la herencia, la aplicación del ius transmissionis implica que la facultad de aceptarla o no pasará a los herederos del instituido (art. 1006).

  2. Que el llamado a la herencia no quiera aceptarla, lo que equivale a repudiarla.

  3. Que el instituido no pueda aceptarla (por indignidad, por revocación de su institución de heredero, ...).

La relevancia de la voluntad testamentaria permite que el testador limite el juego de la sustitución vulgar a uno solo de los supuestos anteriores, o que añada otras previsiones particulares. Así, el art. 774.2 se limita a indicar que "la sustitución simple, y sin expresión de casos, comprende los tres expresados en el párrafo anterior, a menos que el testador haya dispuesto lo contrario".

Naturaleza jurídica

La sustitución vulgar ha sido considerada tradicionalmente como una determinación testamentaria que, en el momento de adoptarse por el causante, tiene naturaleza condicional, pues el llamamiento al sustituto se realiza ante la eventualidad de que el instituido heredero (o legatario) no llegue a adquirir la herencia (o el legado).

Así, le serán de aplicación, de forma supletoria, las normas propias de la institución condicional de heredero y, en su caso, las normas generales sobre las condiciones.

Régimen normativo de la sustitución vulgar

Formas de sustitución vulgar

En la sustitución vulgar rige el principio de libertad testamentaria, pues el causante puede sustituir a los herederos en la forma que más le guste.

Artículo 778 CC: "Pueden ser sustituidas dos o más personas a una sola; y al contrario, una sola a dos o más herederos".

En el caso de que los sustitutos sean varios pueden ser llamados a la herencia de forma sucesiva, o de forma conjunta.

Artículo 779 CC: "Si los herederos instituidos en partes desiguales fueren sustituidos recíprocamente, tendrán en la sustitución las mismas partes que en la institución, a no ser que claramente parezca haber sido otra la voluntad del testador".

Es decir, si los instituidos son dos herederos de forma recíproca, habrá de entenderse que la íntegra cuota correspondiente al sustituido ha de imputarse al sustituto. En el supuesto de que, atendiendo al número de instituidos, los sustitutos hayan de ser tres o más, la porción inicialmente vacante por defecto de uno de ellos habrá de distribuirse de forma proporcional entre los restantes.

Efectos de la sustitución vulgar

El efecto fundamental radica en que una vez acaecida la circunstancia que la determina, el instituido deja de ser llamado a la herencia pasando a serlo el sustituto. Éste podrá aceptar o repudiar la herencia conforme a las normas generales.

Artículo 780 CC: "El sustituto quedará sujeto a las mismas cargas y condiciones impuestas al instituido, a menos que el testador haya dispuesto expresamente lo contrario, o que los gravámenes o condiciones sean meramente personales del instituido".

Sin embargo, puede darse la situación de que el instituido no haya sido gravado con cargas o condiciones, sino que, el testador las haya previsto sólo para el supuesto de que la sustitución se haga efectiva.

Si el sustituto llamado a la herencia falleciese sin haberse pronunciado acerca de la aceptación o repudiación, en virtud del artículo 1006 CC, los propios herederos del sustituto podrán ejercitar la facultad de aceptación o repudiación de la herencia.

Las sustituciones pupilar y cuasipupilar

Supuesto de hecho

La sustitución pupilar, consiste en que ante la eventualidad de que los menores de 14 años fallezcan intestados, sus ascendientes puedan nombrarle sustituto. El art. 775 afirma que "los padres y demás ascendientes podrán nombrar sustitutos a sus descendientes menores de 14 años para el caso de que mueran antes de dicha edad".

La sustitución cuasipupilar (también denominada ejemplar) permite a los ascendientes designar sustituto en nombre de aquellos descendientes que, aunque hayan superado la edad para testar, se encuentren incapacitados para hacerlo atendiendo a sus condiciones psíquicas. El art. 776 establece que "el ascendiente podrá nombrar sustituto al descendiente mayor de 14 años, que haya sido declarado incapaz por enajenación mental".

Ambas formas tratan de evitar la sucesión intestada de quien se encuentra imposibilitado para testar (por ser menor de 14 años, o por ser incapaz).

Origen histórico

En la actualidad, tales figuras de sustitución tienen escasísima presencia práctica.

Concepto y naturaleza

En la sustitución pupilar y cuasipupilar, el testador sustituye al menor o incapacitado en la función de testar y designar heredero (llamado sustituto) de éste. El "sustituyente" testa por el "sustituido" llamando a la herencia de éste al "sustituto". Así, la esencia de las figuras consiste en un supuesto excepcional y anómalo en el que, contradiciendo al carácter personalísimo del testamento, se permite que una persona teste por otra o en nombre de otra.

Régimen jurídico básico de las sustituciones pupilar y ejemplar

Los sujetos

El sustituyente

Será el ascendiente del menor de 14 años o del incapacitado que, mediante testamento, designa a un sustituto.

El sustituido

Se trata del menor de 14 años, en la sustitución pupilar, o del incapacitado, en la sustitución cuasipupilar.

El sustituto

Se identifica con el heredero designado o nombrado por el ascendiente que haya llevado a cabo la sustitución pupilar o la cuasipupilar.

Conforme a la jurisprudencia del TS, el sustituto hereda al sustituido y no al sustituyente (STS 07/11/2008).

El respeto de la legítima

Artículo 777 CC: "Las sustituciones de que hablan los dos artículos anteriores, cuando el sustituido tenga herederos forzosos, sólo serán válidas en cuanto no perjudiquen los derechos legitimarios de éstos".

Este artículo es inútil, pues aunque no existiera habría de llegarse a la misma conclusión por aplicación de las normas generales sobre la legítima, pues siendo ésta indisponible para cualquier testador, con mayor razón habría de serlo cuando testa el ascendiente en nombre del menor o incapacitado.

El objeto de las sustituciones pupilar y ejemplar

Una de las cuestiones que plantean tales figuras radica en decidir si la determinación sucesoria del ascendiente que testa en nombre del menor o incapacitado debe afectar al conjunto del caudal relicto que cualquiera de éstos deje al fallecer (tesis extensiva), o si, por el contrario, alcanza o debería alcanzar sólo a los bienes que el ascendiente que ejercita la sustitución ha dejado al descendiente sustituido (tesis restrictiva). El TS se ha pronunciado en favor de la interpretación extensiva.

La pluralidad de sustituyentes y de sustitutos

Lo extraño del supuesto hace que no haya pronunciamientos judiciales sobre la materia y que las opiniones doctrinales sean muy diversas.

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