10. Los legados

Concepto y caracteres

La idea general de legado

Art. 660: "Llámase heredero al que sucede a título universal, y legatario al que sucede a título particular".

Partiendo del concepto de heredero como sucesor a título universal del causante, se afirma que el legatario no está revestido de tal cualidad en cuanto que su posición se limita a una mera sucesión a título singular que jamás puede llevar consigo los efectos fundamentales de la designación o institución de heredero: la sustitución de un sujeto por otro, una verdadera continuación que no tiene alcance sólo y estrictamente patrimonial.

Concepto: según Albaladejo, el legado es "una disposición mortis causa de bienes, a título particular, en beneficio del legatario y a cargo del patrimonio hereditario", según Lasarte, "el legado (es una disposición mortis causa de bienes) que consiste en una atribución jurídico-patrimonial que el causante, de forma directa y singular, realiza en el testamento en favor de (legatario) cualquier persona".

Características del legado

Notas características:

  • La institución de los legados sólo puede llevarse a cabo mediante testamento. Por tanto, la existencia del legado es extraña a la sucesión intestada y a la sucesión forzosa o legítima.

  • El legado es un acto voluntario del testador, éste puede revocarlo en cualquier momento.

  • El legado ha de tener necesariamente contenido jurídico-patrimonial, sin que su institución pueda limitarse a meras recomendaciones, expresiones de afecto o consideraciones de parecida índole.

  • El legado es un acto de liberalidad.

Sujetos y objeto del legado

El legatario: el prelegado

Legatario puede ser cualquier persona, incluso uno de los herederos.

Cuando cualquier persona, que ya es heredero, es instituido asimismo legatario en la misma herencia, técnicamente se habla de prelegado. El prelegado es el legado instituido en favor de cualquiera de los herederos, quien concurriría a la herencia, si quiere, simultáneamente, como heredero y legatario.

Art. 890.2: "El heredero, que sea al mismo tiempo legatario, podrá renunciar la herencia y aceptar el legado, o renunciar éste y aceptar aquélla".

La persona gravada: el sublegado

En la mayor parte de las herencias, el pago y cumplimiento de los legados compete a los herederos en su conjunto, quedando muchas veces encomendado a los propios albaceas testamentarios. Sin embargo, el testador puede gravar con el legado a uno solo de los herederos e incluso también a cualquiera de los legatarios, o a varios legatarios. Así lo afirma expresamente el art. 858.1 "El testador podrá gravar con mandas y legados, no sólo a su heredero, sino también a los legatarios".

Si la persona gravada es uno de los legatarios, se denomina sublegado, y se caracteriza porque el legatario gravado sólo está obligado a responder frente al legatario beneficiado "hasta donde alcance el valor del legado" en que aquél hubiere sido instituido (art. 858.2).

El objeto del legado

El objeto del legado puede recaer sobre cosas, bienes y derechos de la más diferente índole, teniendo en cuenta que "es nulo el legado de cosas que están fuera del comercio" (art. 865).

Por tanto, consideramos preferible abordar directamente el estudio de los diversos tipos de legados regulados en el CC a los que los han denominado algunos autores legados típicos, en evidente paralelismo con tal denominación aplicada a los contratos.

Legados de cosa propia del testador

En la mayor parte de los casos, el testador, al legar, realizará atribuciones hereditarias a título singular de cosas que le pertenecieran en el momento de testar y que, previsiblemente, cuando se abra la sucesión formarán todavía parte del conjunto de los bienes relictos. El testador puede pensar tanto en una cosa (o cosas) determinada, cuanto en una cosa (o cosas) genérica.

Legado de cosa específica y determinada

El artículo 882 CC establece que el legatario adquiere su propiedad desde el momento del fallecimiento del causante, regla que es sólo aplicable al presente supuesto.

La inmediata atribución de la propiedad no supone, sin embargo, que éste pueda apoderarse de ella por su propia autoridad, pues incluso en este supuesto se mantiene la regla general de que el legatario debe pedir su entrega y posesión al heredero o al albacea.

El legatario es propietario de la cosa legada desde el fallecimiento del causante, aunque adquiera su posesión con posterioridad.

Legados de cosas genéricas

Artículo 884 CC: "Si el legado no fuere de cosa específica y determinada, sino genérico o de cantidad, sus frutos e intereses desde la muerte del testador corresponderá al legatario cuando el testador lo hubiese dispuesto expresamente".

Dado que el legatario de cosas genéricas no es propietario desde el fallecimiento del causante, la posible atribución de frutos desde tal momento exige una expresa previsión testamentaria al respecto.

Artículo 875 CC: "El legado de cosa mueble genérica será válido aunque no haya cosas de su género en la herencia.

El legado de cosa inmueble no determinada sólo será válido si la hubiere de su género en la herencia.

La elección será del heredero, quien cumplirá con dar una cosa que no sea de la calidad inferior ni de la superior".

Artículo 886 CC: "El heredero debe dar la misma cosa legada, pudiendo hacerlo, y no cumple con dar su estimación.

Los legados en dinero deberán ser pagados en esta especie, aunque no lo haya en la herencia.

Los gastos necesarios para la entrega de la cosa legada serán a cargo de la herencia, pero sin perjuicio de la legítima".

Legado de cosa gravada

Para el legado de cosas sometidas a usufructo, uso o habitación el artículo 868 CC ordena que "el legatario deberá respetar estos derechos hasta que legalmente se extingan".

El tercer párrafo del artículo 867 CC se refiere a que, en el caso de existencia de "cualquier otra carga, perpetua o temporal, a que se halle afecta la cosa legada, pasa con ésta al legatario".