19. La aceptación y la repudiación

Las formas de aceptación: la aceptación simple

Artículo 998 CC: "La herencia podrá ser aceptada pura y simplemente, o a beneficio de inventario".

La aceptación "pura y simple" convierte al heredero en responsable de todas las cargas y deudas de la herencia "no sólo con los bienes de ésta, sino también con los suyos propios" (artículo 1003 CC).

La aceptación "a beneficio de inventario" no modifica la situación patrimonial del heredero en cuanto deudor frente a los acreedores de la herencia, en el sentido de que sólo ha de responder de las deudas hereditarias con los bienes propios de la herencia.

La aceptación expresa

El segundo párrafo del artículo 999 CC establece que aceptación expresa "es la que se hace en documento público o privado", exigiendo, pues, forma escrita, lo que implica la imposibilidad de que manifestaciones verbales del llamado a la herencia sean hábiles para su adquisición.

La aceptación tácita

Para el tercer párrafo del artículo 999 CC, aceptación tácita "es la que se hace por actos que suponen necesariamente la voluntad de aceptar, o que no habría derecho a ejecutar sino con la cualidad de heredero".

Artículo 1000 CC: "Entiéndese aceptada la herencia:

  1. Cuando el heredero vende, dona o cede su derecho a un extraño, a todos sus coherederos o a alguno de ellos.

  2. Cuando el heredero la renuncia, aunque sea gratuitamente, a beneficio de uno o más de sus coherederos.

  3. Cuando la renuncia por precio a favor de todos sus coherederos indistintamente; pero, si esta renuncia fuere gratuita y los coherederos a cuyo favor se haga son aquéllos a quienes debe acrecer la porción renunciada, no se entenderá aceptada la herencia".

Artículo 1002 CC: "Los herederos que hayan sustraído u ocultado algunos efectos de la herencia, pierden la facultad de renunciarla, y quedan con el carácter de herederos puros y simples, sin perjuicio de las penas en que hayan podido incurrir".

La aceptación a beneficio de inventario

La solicitud del beneficio de inventario

Artículo 1010 CC: "Todo heredero puede aceptar la herencia a beneficio de inventario, aunque el testador se lo haya prohibido. También podrá pedir la formación de inventario antes de aceptar o repudiar la herencia, para deliberar sobre este punto".

Artículo 1011 CC: "La aceptación de la herencia a beneficio de inventario podrá hacerse ante Notario, o por escrito ante cualquiera de los Jueces que sean competentes para prevenir el juicio de testamentaría o abintestato".

Artículo 1012 CC: "Si el heredero a que se refiere el artículo anterior se hallare en país extranjero, podrá hacer dicha declaración ante el Agente diplomático o consular de España que esté habilitado para ejercer las funciones de Notario en el lugar del otorgamiento".

La solicitud de beneficio de inventario corresponde a todos y cada uno de los coherederos, pero no exige que el conjunto de herederos llegue a una voluntad unánime o mayoritaria al respecto, ni tampoco supone que, en el caso de que sea sólo un heredero el que solicita beneficio de inventario, dicho régimen haya de ser aplicable a los restantes coherederos (artículo 1007 CC).

El plazo de solicitud

Según los artículos 1014, 1015 y 1016 CC:

  1. En caso de que el heredero tenga en su poder los bienes de la herencia o bien una parte de ellos. En tal supuesto, los plazos de 10 días o 30 días se computan desde el día en que supiese ser heredero.

  2. En el supuesto de que el heredero haya aceptado la herencia de forma expresa o la hubiera gestionado como heredero (aceptación tácita), los plazos considerados se contarán desde el mismo día de la aceptación.

  3. En el caso de que el heredero haya sido objeto de la interpelación judicial (artículo 1005 CC), el cómputo de los 10 días o 30 días comenzará "el día siguiente al que expire el plazo que el Juez le hubiese fijado para aceptar por repudiar la herencia".

El inventario de los bienes hereditarios

La solicitud de beneficio de inventario "no producirá efecto alguno si no va precedida o seguida de un inventario fiel y exacto de todos los bienes de la herencia, hecho con las formalidades previstas". (artículo 1013 CC).

La regla general es que, ante Juez o ante Notario, el heredero ha de promover la citación de los acreedores de la herencia y de los legatarios "para que acudan a presenciarlo si les conviniere" (artículo 1014.2 CC).

Respecto a los plazos para la realización del inventario (artículo 1017 CC), la regla general es que el inventario habrá de comenzarse dentro de los 30 días siguientes a la citación de los acreedores y legatarios y deberá terminarse dentro de los sesenta días siguientes a aquel en que se hubiere iniciado.

La pérdida del beneficio de inventario

Se pierde el derecho al beneficio de inventario en los siguientes casos:

  • Si el inventario no se realiza en los plazos y con las solemnidades prescritas en el propio CC artículo 1018.

  • Si de forma consciente y deliberada el heredero dejare de incluir en el inventario alguno de los bienes, derechos o acciones de la herencia (artículo 1024.1 CC).

  • Si el heredero, sin contar con el consentimiento de todos los interesados o, en su defecto, con autorización judicial, enajenase bienes de la herencia antes de haber procedido al pago de las deudas hereditarias y de los legados establecidos testamentariamente (artículo 1024.2 CC).

  • Si el heredero, en el caso de haber sido autorizado para la venta de algún bien, no diese al precio obtenido la aplicación que se hubiese fijado al concederle la autorización (artículo 1024.2 CC).

Los efectos del beneficio de inventario

Artículo 1023 CC: "El beneficio de inventario produce en favor del heredero los efectos siguientes:

  1. El heredero no queda obligado a pagar las deudas y demás cargas de la herencia sino hasta donde alcancen los bienes de la misma.

  2. Conserva contra el caudal hereditario todos los derechos y acciones que tuviera contra el difunto.

  3. No se confunden para ningún efecto, en daño del heredero, sus bienes particulares con los que pertenezcan a la herencia.

Sólo cuando hayan sido pagados los acreedores y legatarios, quedará el heredero en el pleno goce del remanente de la herencia (artículo 1032.1 CC).

La administración y liquidación de la herencia a beneficio de inventario

Artículo 1026 CC: "Hasta que resulten pagados todos los acreedores conocidos y los legatarios, se entenderá que se halla la herencia en administración. El administrador, ya lo sea el mismo heredero, ya cualquiera otra persona, tendrá, en ese concepto, la representación de la herencia para ejercitar las acciones que a ésta competan y contestar a las demandas que se interpongan contra la misma".

La separación de patrimonios

No existe confusión alguna entre el patrimonio del causante y el del heredero (artículo 1023.3 CC).

Artículo 1034 CC: "Los acreedores particulares del heredero no podrán mezclarse en las operaciones de la herencia aceptada por éste a beneficio de inventario hasta que sean pagados los acreedores de la misma y los legatarios; pero podrán pedir la retención o embargo del remanente que pueda resultar a favor del heredero".

La inexistencia de confusión entre causante y heredero

La aceptación de la herencia a beneficio de inventario excluye la posibilidad de que las relaciones obligatorias existentes entre causante y heredero puedan extinguirse por confusión (artículo 1192 CC).

La limitación de la responsabilidad del heredero

La separación de patrimonios tiene por objeto que el alcance de la responsabilidad del heredero viene determinado por el conjunto de los bienes hereditarios y no atendiendo a su patrimonio personal: intra vires hereditatis.

La repudiación de la herencia

La repudiación de la herencia es un acto voluntario y libre, de carácter unilateral y no recepticio, irrevocable, incondicional y puro. Una vez manifestada la repudiación, el llamado a la herencia pierde de forma definitiva la posibilidad de adquirirla.

El repudiante no ha adquirido nunca la condición de heredero ni posesión civilísima alguna, aunque en algún momento haya gozado de la tenencia material de los bienes hereditarios.

Tampoco existirá derecho de representación en favor de los sucesores del repudiante, quienes, en su caso, heredarán como sucesores abintestato "por su propio derecho y sin que puedan representar al repudiante" (artículo 923 CC).

El carácter solemne de la repudiación

No cabe la posibilidad de repudiar la herencia de forma tácita, pues el artículo 1008 CC establece la repudiación como un acto solemne en sentido técnico y requiere que la voluntad de repudiar se exteriorice de forma expresa mediante escritura pública ante notario o por escrito ante el juez (si hay litigio o no hubiere testamento).

La renuncia de la herencia en perjuicio de acreedores

Artículo 1001 CC: "Si el heredero repudia la herencia en perjuicio de sus propios acreedores, podrán éstos pedir al Juez que los autorice para aceptarla en nombre de aquél. La aceptación sólo aprovechará a los acreedores en cuanto baste a cubrir el importe de sus créditos. El exceso, si lo hubiere, no pertenecerá en ningún caso al renunciante, sino que se adjudicará a las personas a quienes corresponda según las reglas establecidas en este Código".

El tratamiento fiscal de la repudiación o renuncia

Quien repudia no puede ser considerado heredero y, por tanto, no puede asumir la carga de ser sujeto pasivo de impuesto alguno relacionado con el fenómeno sucesorio. Por el contrario, el heredero que acepta y luego renuncia genera una doble transmisión que, a su vez, comportará una tributación sucesiva, correspondiente a las sucesivas transmisiones.

La herencia aceptada puede ser renunciada por el aceptante, de forma gratuita o mediante precio.

Los nuevos herederos que acrezcan o sustituyan al que renuncia, tendrán obligación de presentar el impuesto en el plazo del periodo voluntario en caso de que no hayan transcurrido seis meses desde la fecha de fallecimiento, o un mes desde la firma de la escritura de renuncia si dicho plazo ya ha vencido.

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