Cuarto‎ > ‎Derecho del Consumo‎ > ‎

05. La información contractual

La información contractual

Este capítulo analiza el derecho a la información del consumidor, así como los deberes de información a cargo de los suministradores de bienes y servicios que, por cualesquiera procedimientos, ponen a disposición de los consumidores sus productos. Así pues, en el ámbito contractual, estamos ante una temática absolutamente nueva, para nuestro Código civil y la legislación mercantil.

Sin embargo, en materia de consumo, el tema de la información contractual aparece ya anunciado por el art. 51.2 CE, que recoge textualmente la “información de los consumidores” como uno de los aspectos que deben promover los poderes públicos. Así, desde la aprobación de la CE los consumidores, parecen tener derecho a estar y ser informados respecto de cualesquiera relaciones contractuales que deseen acometer.

La información en la Ley de consumidores

Los derechos básicos de los consumidores

El art. 2 de la LCU, y posterior, el art. 8 de la TRLCU, desgrana tales elementos, tratándoles en sucesivos párrafos, tras haber dispuesto que “son derechos básicos de los consumidores y usuarios”:

  • La protección contra los riesgos que puedan afectar a su salud o seguridad.

  • La protección de sus legítimos intereses económicos y sociales, en particular, frente a la inclusión de cláusulas abusivas en los contratos.

  • La indemnización o reparación de los daños y perjuicios sufridos.

  • La información correcta sobre los diferentes productos o servicios y la educación y divulgación, para facilitar el conocimiento sobre su adecuado uso, consumo o disfrute.

  • La audiencia en consulta, la participación en el procedimiento de elaboración de las disposiciones generales que les afecten directamente y la representación de sus intereses, todo ello a través de las asociaciones, agrupaciones o confederaciones de consumidores y usuarios legalmente constituidas.

  • La protección jurídica, administrativa y técnica en las situaciones de inferioridad, subordinación o indefensión.

La información como derecho básico

Art. 18.2 TRLCU “Sin perjuicio de las exigencias concretas que se establezcan reglamentariamente, todos los bienes y servicios puestos a disposición de los consumidores y usuarios deberán incorporar, acompañar o, en último caso, permitir de forma clara y comprensible, información veraz, eficaz y suficiente sobre sus características esenciales…”

Las características o cualidades de los bienes y productos

Se establece que, al menos (LCU), o en particular (TRLCU), la información debe suministrarse sobre las siguientes características:

  • Nombre y dirección completa del productor.

  • Naturaleza, composición y finalidad.

  • Calidad y cantidad. Categoría o denominación usual o comercial, si la tienen.

  • Fecha de producción o suministro y lote, cuando sea exigible reglamentariamente, plazo recomendado para el uso o consumo o fecha de caducidad.

  • Instrucciones o indicaciones para su correcto uso o consumo, advertencias y riesgos previsibles

En consecuencia, como mínimo, deben incorporarse a productos y servicios los datos relaciones, sin embargo, al no tratarse de una relación de carácter exhaustivo, sino meramente instrumental e indicativa. A éstos se habrá de añadir aquellas otras circunstancias esenciales de interés del bien o producto, aun no viniendo expresamente recogidas en el texto legal.

De otro lado, los distintos extremos de dicha relación no han de ser contemplados, en todo caso, de manera acumulativa, sino adecuándolos a los bienes y productos de que se trate, pues no todas las características legalmente contempladas son aplicables, simultáneamente, a todo tipo de bienes y productos.

Dinámica contractual y deberes de información

Sobre la vigencia temporal de los deberes de información que pesan sobre los suministradores de bienes y servicios, cabe indicar que éstos deberán ser atendidos por los empresarios tanto en los momentos anteriores a la celebración cuanto a lo largo de la consumación o ejecución del contrato.

Fase precontractual

A entender de la generalidad de la doctrina, teniendo en cuenta el tenor literal del art. 13 LCU (18 TRLCU), su ratio legis y, su desarrollo reglamentario, no cabe duda alguna de que los deberes de información a cargo de los suministradores de bienes y servicios son exigibles desde el mismo momento en que son puestos a disposición de los consumidores y usuarios, es decir, desde el momento en que se integran en la cadena de distribución comercial o se ofrecen en el mercado, mediante la oferta al público, que constituye una declaración de voluntad (de vender), tendente a la celebración de un determinado contrato. Así pues, la puesta a disposición viene a coincidir con la incorporación de bienes y servicios en el mercado, en cuanto su ofrecimiento manifiesta la idea de contratar del productor, en espera sólo de la aceptación del consumidor concreto.

En consecuencia, incumplirán las normas comentadas cualesquiera empresarios que pretendieran introducir en el mercado bienes y productos sin ofrecer la información relativa a sus características alegando que “todavía no han entrado ni siquiera en negociaciones para contratar”. La LCU quiere que el consumidor, incluso antes de contratar, pueda formar libremente su consentimiento contractual.