08. El marco jurídico-político de las teorías contemporáneas de la justicia: el tránsito del Estado liberal al Estado social y la crisis de éste

1.El modelo liberal de Estado

El modelo de Estado liberal se construye sobre varios conceptos fruto del pensamiento político de la modernidad. Los más relevantes: el individuo, el estado de naturaleza, el contrato social, la soberanía, el pueblo, el ciudadano, los derechos subjetivos naturales, la representación, y la distinción entre el ámbito de lo público y el ámbito de lo privado.

2.El desbordamiento del modelo de Estado liberal: el Estado social

El Estado social entraña una radical transformación: pasa de ser un mero garante de derechos y libertades civiles y políticos a transformarse en un prestatario de medidas y actuaciones socio-económicas que van desde el reconocimiento y garantía de los derechos económicos, sociales y culturales hasta la prestación de medidas asistenciales o la aplicación de políticas fiscales redistributivas, por lo que se manifiesta como modelo de Estado intervencionista en las relaciones económicas y productivas.

Esto supone una transformación en el tratamiento de la igualdad y la libertad: por una parte ambos ámbitos se ven ampliados, se persigue una efectiva igualdad económica y social; por otra se amplían las libertades en la medida en que la igualdad se concreta en derechos que se extienden a todos los individuos sin excepción por motivo de sexo, raza, religión o clase social.

Si el Estado democrático-liberal se caracterizó por su pretensión de conseguir una igualdad jurídica de los ciudadanos y la protección de sus libertades públicas, el Estado social amplía la protección de dichas libertades públicas al ampliar el concepto de ciudadano, primero con la inclusión del sufragio femenino y más adelante con la extensión de los derechos civiles y políticos, con una progresiva ampliación del horizonte de la ciudadanía.

3.La crisis del Estado social

El comienzo de la crisis del Estado social se sitúa en la segunda mitad del siglo XX, a partir de mayo del 68 se empieza a utilizar la expresión "déficit de legitimación del Estado social". Déficit que proviene de la imposibilidad de atender demandas sociales crecientes y de la crisis en la representatividad real.