Fuerza de ley


El rango de ley implica que las normas que se localizan en esa posición del ordenamiento jurídico adquieren una determinada fuerza, la llamada “fuerza de ley”, que se concreta en la capacidad de innovación activa (puede derogar otra norma inferior) y en la resistencia pasiva (no puede ser derogada por ninguna norma inferior).

Es la consecuencia de tener rango de ley.