12. La sociedad de gananciales

La sociedad de gananciales

Concepto

“mediante la sociedad de gananciales se hacen comunes para los cónyuges las ganancias o beneficios obtenidos indistintamente por cualquiera de ellos, que les serán atribuidos por mitad al disolverse aquélla “. Es el régimen legal supletorio de primer grado: “a falta de capitulaciones o cuando estas sean ineficaces, el régimen será el de sociedad de gananciales”.

Nacimiento de la sociedad de gananciales

“La sociedad de gananciales empezara en el momento de la celebración del matrimonio o, posteriormente, al tiempo de pactarse en capitulaciones”.

El activo de la sociedad de gananciales

En el sistema de gananciales supone distinguir entre los bienes propios o privativos de cada cónyuge y los bienes comunes o gananciales.

La presunción de ganancialidad y la confesión de privatividad

“Se presumen gananciales los bienes existentes en el matrimonio mientras no se pruebe que pertenecen privativamente a uno de los cónyuges” (presunción de ganancialidad). Respecto a los bienes inmuebles establece el Reglamento Hipotecario “los bienes adquiridos a titulo oneroso por uno solo de los cónyuges, sin expresar que adquiere para la sociedad de gananciales, se inscribirán a nombre del cónyuge adquiriente con carácter presuntamente ganancial”.

Confesión de privatividad de los bienes conyugales: “para probar entre cónyuges que determinados bienes son propios de uno de ellos, será bastante la confesión del otro, pero tal confesión por si sola no perjudicara a los herederos forzosos del confesante, ni a los acreedores, sean de la comunidad o de cada uno de los cónyuges”.

La atribución de ganancialidad

“Podrán los cónyuges, de común acuerdo, atribuir la condición de gananciales a los bienes que adquieren a titulo oneroso durante el matrimonio, cualquiera que sea la procedencia del precio o contraprestación y la forma y plazos en que se satisfaga.

Si la adquisición se hiciera en forma conjunta y sin atribución de cuotas, se presumirá su voluntad favorable al carácter ganancial de tales bienes”.

El elenco de los bienes privativos

Los bienes y derechos que le pertenecían al comenzar la sociedad. Siendo el régimen de gananciales una comunidad de ganancias, los bienes que ya pertenecieran a los cónyuges con anterioridad a la constitución de dicho régimen es obvio que han de ser privativos.

Los que adquiera después por titulo gratuito. Cualesquiera bienes que adquieran los cónyuges a titulo gratuito han de ser considerados privativos (ya sea por donación o a titulo hereditario).

Los adquiridos a costa o en sustitución de bienes privativos. Ya sea un bien que sale del patrimonio privativo y se convierta en dinero o viceversa.

Los adquiridos por derecho de retracto perteneciente a un solo de los cónyuges. “Los bienes mencionados en los aparta. 4º y 8º no perderán su carácter de privativos por el hecho de que su adquisición se haya realizado con fondos comunes pero, en este caso, la sociedad será acreedora del cónyuge propietario por el valor satisfecho”.

Los bienes y derechos patrimoniales inherentes a la persona y los no transmisibles inter vivos. Se consideran aquí los derechos personalísimos.

El resarcimiento por daños inferidos a la persona de uno de los cónyuges o a sus bienes privativos. Se mantiene el carácter privativo de las indemnizaciones generales por daños a la persona de uno de los cónyuges.

Las ropas y objetos de uso personal que no sean de extraordinario valor. Los bienes indicados han de considerarse privativos por destino aunque hayan sido adquiridos a costa del caudal común. Excluye el precepto los objetos de uso personal de valor extraordinario.

Los instrumentos necesarios para el ejercicio de la profesión u oficio, salvo cuando estos sean parte integrante o pertenencias de un establecimiento o explotación de carácter común. Los bienes contemplados ahora son también privativos por destino, dada la necesaria adquisición a la actividad profesional de cada cónyuge, aun en el caso de que hayan sido adquiridos con dinero ganancial. Pero en este caso, procede el reintegro de su valor a la sociedad. La razón de ello parece radicar en que, partiendo del precepto de la ilimitación de “instrumentos necesarios para el ejercicio de la profesión, será injusto que uno de los cónyuges pudiera “cargar” sobre la sociedad una excesiva cuantía de gastos de instalación (supongamos, un circo o una clínica dental).

El elenco de los bienes gananciales

Los obtenidos por el trabajo o la industria de cualquiera de los cónyuges. Cualesquiera ingresos debidos a la actividad laboral o profesional de uno o ambos cónyuges se consideran gananciales.

Los frutos, rentas o intereses que produzcan tanto los bienes privativos como los gananciales. Cuanto produzcan los bienes de los cónyuges, sean privativos o ya comunes, se convierten automáticamente en bien ganancial.

Los adquiridos a titulo oneroso a costa del caudal común, bien se haga la adquisición para la comunidad, bien para uno solo de los esposos. Los bienes adquiridos sustituyen en el patrimonio ganancial al caudal (o capital) con el que han sido adquiridos.

Los adquiridos por derecho de retracto de carácter ganancial, aun cuando lo fueran con fondos privativos, en cuyo caso la sociedad será deudora del cónyuge por el valor satisfecho. El retracto es de naturaleza ganancial y, por tanto, también lo será el bien que mediante su ejercicio se adquiera, aunque se satisfaga con capital privativo.

Las Empresas y establecimientos fundadas durante la vigencia de la sociedad por uno cualquiera de los cónyuges a expensas de los bienes comunes. Si a la formación de la Empresa o establecimiento concurren capital privativo y capital común, se aplicara lo dispuesto en el Art. 1.354.

Reglas particulares sobre el carácter privativo o ganancial de los bienes

Los créditos aplazados

“Siempre que pertenezca privativamente a uno de los cónyuges una cantidad o crédito pagaderos en cierto numero de años, no serán gananciales las sumas que se cobren en los plazos vencidos durante el matrimonio, sino que estimaran capital de uno u otro cónyuge, según a quien pertenezca el crédito “.

Los derechos de pensión y usufructo

“El derecho de usufructo o de pensión, perteneciente a uno de los cónyuges, formara parte de sus bienes propios; pero los frutos, pensiones o intereses devengados durante el matrimonio serán gananciales”.

Las cabezas de ganado

“Se reputaran gananciales las cabezas de ganado que al disolverse la sociedad excedan del numero aportado por cada uno de los cónyuges con carácter privativo”.

Ganancias procedentes del juego

“Las ganancias obtenidas por cualquiera de los cónyuges en el juego o en las procedentes de otras causas que eximan de la restitución, pertenecerán a la sociedad de gananciales”.

Acciones y participaciones sociales

Las acciones y participaciones sociales que cualquiera de los cónyuges pudiera adquirir, constante matrimonio y a costa del caudal común, habrán de ser gananciales.

Sin embargo, el supuesto opta por establecer la naturaleza privativa de las participaciones sociales adquiridas tras la constitución de la sociedad de gananciales, aun en el caso de que su adquisición se realice a costa del patrimonio ganancial, otorgando a la sociedad de gananciales un mero derecho de reintegro o reembolso.

Donaciones o atribuciones sucesivas a favor de ambos cónyuges

“Los bienes donados o dejados en testamento a los cónyuges conjuntamente y sin especial designación de partes, constante la sociedad, se entenderán gananciales, siempre que la liberalidad fuera aceptada por ambos.”.

Adquisiciones mixtas

Se denominan así a las adquisiciones realizadas mediante capital o caudal ganancial y privativo. Así se establece en el CC: “los bienes adquiridos mediante precio o contraprestación, en parte ganancial y en parte privativo, corresponderán pro indiviso a la sociedad de gananciales y al cónyuge o cónyuges en proporción al valor de las aportaciones respectivas “.

Bienes adquiridos mediante precio aplazado

Resulta necesario distinguir entre si el momento de la adquisición tiene lugar antes o después de la vigencia de la sociedad de gananciales:

  • Para el primer supuesto se establece que “los bienes comprados a plazos por uno de los cónyuges antes de comenzar la sociedad tendrán siempre carácter privativo, aun cuando la totalidad o parte del precio aplazado se satisfaga con dinero ganancial”.

  • Para los supuestos de adquisición posterior a la constitución del régimen de gananciales, lo determinante es el carácter del numerario utilizado para proceder al pago del primer plazo, que comportará el mismo carácter para el bien adquirido. “Los bienes adquiridos por uno de los cónyuges, constante la sociedad por precio aplazado, tendrán naturaleza ganancial si el primer desembolso tuviera tal carácter, aunque los plazos restantes se satisfagan con dinero privativo”. Si el primer desembolso tuviere carácter privativo, el bien será de esta naturaleza.

Se excluye de la regla de privatividad la adquisición de vivienda y ajuar familiares.

Mejoras e incrementos patrimoniales

“Las edificaciones, plantaciones y cualesquiera otras mejoras que se realicen en los bienes gananciales y en los privativos tendrán el carácter correspondiente a los bienes a que afecten, sin perjuicio del reembolso del valor satisfecho”.

“Las mismas reglas se aplicaran a los incrementos patrimoniales incorporados a una explotación, establecimiento mercantil u otro genero de empresa”.

La obligación del reembolso

Procede reembolsar o reintegrar las correspondientes cantidades al cónyuge que pagó con dinero privativo (siendo el bien ganancial) o, por el contrario, a la sociedad de gananciales por haber abonado con cargo a sus fondos bienes de naturaleza privativa.

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