07. La calificación del concurso

Ver también Derecho Mercantil 2 (Derecho concursal)

Formación de la sección de calificación

La Ley limita la formación de la sección de calificación a supuestos muy concretos: por una parte cuando tenga lugar la aprobación de un convenio que establezca, para todos los acreedores o para los de una o varias clases, una quita superior a 1/3 del importe de sus créditos o una espera superior a 3 años y, por otra, en todos los supuestos de apertura de la fase de liquidación.

También puede suceder que un convenio sea incumplido, y por tanto haya que proceder a la apertura de la fase de liquidación.

Respecto a los procesos de liquidación administrativa, la LC prevé la formación de una sección autónoma de calificación judicial con los mismos parámetros de apertura y criterios de imputación que rigen en los procedimientos concursales judiciales, con la única especialidad en su tramitación consistente en que el informe sobre la calificación será emitido por la autoridad supervisora que hubiere acordado la medida de intervención.

Criterios de calificación del concurso como culpable

La LC atiende aun triple criterio

  1. Contiene una definición legal de lo que ha de entenderse por concurso culpable, reservando dicha calificación para aquellos supuestos en los que en la generación o agravación de la insolvencia hubiere mediado dolo o culpa grave.

  2. Una tipificación de supuestos que, al margen de la concurrencia o no de dolo o culpa grave, merecen por sí mismos las calificación de culpable.

  3. Se contemplan tres supuestos concretos en los que se presume iuris tantum el dolo o la culpa grave.

Calificación de culpable fundada en el dolo o culpa grave

El concurso se calificará como fortuito cuando la conducta del deudor no merezca un particular reproche, o culpable cuando el caso, en el que, en la generación o agravación del estado de insolvencia hubiere mediado dolo o culpa grave del deudor o de sus representantes legales, o en el caso de las pers.jurídicas sus administradores o liquidadores.

El criterio determinante radica en la valoración que ha de merecer la conducta seguida por el deudor cuando dicho estado se produce, siendo necesario la concurrencia de un elemento intencional. Ello exige identificar, una actuación del deudor en la que se advierta el dolo o la culpa grave, así como que exista un nexo de causalidad entre dicha conducta y la generación de la insolvencia.

Conductas determinantes de la calificación del concurso como culpable

Cuando concurran los siguientes supuestos:

  1. Cuando el deudor legalmente obligado a la llevanza de contabilidad incumpliera esta obligación, llevara doble contabilidad o cometiera irregularidad relevante en su situación financiera o patrimonial.

  2. Cunado el deudor hubiera cometido inexactitud grave en cualquiera de los documentos acompañados a la solicitud de declaración de concurso o hubiera acompañado documentos falsos.

  3. Cuando la apertura de la liquidación haya sido acordada de oficio por incumplimiento del convenio debido a causa imputable al concursado.

  4. Cuando el deudor se hubiera alzado con la totalidad o parte de sus bienes en perjuicio de sus acreedores o hubiera realizado cualquier acto que retrase, o dificulte la eficacia de un embargo.

  5. Cuando durante los 2 años anteriores a la fecha de la declaración del concurso hubieran salido fraudulentamente del patrimonio del deudor sus bienes o derechos.

  6. Cuando antes de la fecha de la declaración de concurso el deudor hubiese realizado cualquier acto jurídico dirigido a simular una situación patrimonial ficticia.

Presunciones de dolo o culpa grave

El legislador prevé una serie de supuestos que salvo prueba en contrario, son presuntivos de dolo o culpa grave, por constituir incumplimiento de determinadas obligaciones legales relativas al concurso. Son:

  1. Cuando se hubiera incumplido el deber de solicitar la declaración de concurso, por parte de representantes legales, administradores o liquidadores.

  2. Hubieran incumplido el deber de colaboración con el Juez del concurso y la administración concursal.

  3. No se hubieran formulado las cuentas anuales, no se hubieran sometido a auditoría, o no se hubieran depositado en el registro mercantil, debiendo hacerlo.

Separación de ilícitos civiles y penales en materia concursal

La calificación no vinculará a los Jueces y Tribunales del orden jurisdiccional penal que circunstancialmente entiendan de actuaciones del deudor que pudieran ser constitutivas de delito.

Por tanto, los efectos de la calificación se limitan, a la esfera civil, sin trascender a la penal ni constituir condición de prejudicialidad para la persecución de las conductas que pudieran ser constitutivas de delito.

Ahora bien, el hecho de que la tramitación del concurso sea independiente de los procesos penales que se puedan incoar, no significa que el orden jurisdiccional penal se desentienda de la legislación civil sobre el concurso de acreedores, existiendo tres grupos de delitos asociados a una situación de insolvencia:

  1. Delito de alzamiento de bienes ( dos tipos: cualquier acto de disposición patrimonial o generador de obligaciones que dilate, dificulte o impida la eficacia de un embargo o de un procedimiento ejecutivo, y por otra, en la realización con posterioridad a la comisión de un delito, de actos de disposición con la intención de eludir las responsabilidades civiles derivadas del delito.

  2. La infracción de determinados deberes propios del procedimiento concursal; como presentación de datos contables falsos y la realización de pagos a acreedores sin estar autorizado para ello ni judicialmente ni por los administradores concursales.

  3. Los supuestos más graves de insolvencia, en los que la declaración de concurso también es presupuesto de procedibilidad, se refieren a los concursos dolosos, castigándose al que fuere declarado en concurso, cuando la situación de crisis económica o la insolvencia sea causada o agravada dolosamente por el deudor o por persona que actúe en su nombre.

Delimitación del ámbito subjetivo del concurso culpable

La sentencia que califique el concurso como culpable contendrá, además los siguientes pronunciamientos: la determinación de las personas afectadas por la calificación (si bien la LC no concreta quienes son), así como en su caso la de las declaradas cómplices.

La complicidad concursal

La calificación de un sujeto como cómplice viene condicionada por la concurrencia de dos requisitos: que haya cooperado con el deudor, o con sus administradores o liquidadores, a la realización de cualquier acto que haya fundado la calificación de concurso como culpable, así como que hubiera mediado dolo o culpa grave.

La sentencia acordará la pérdida de cualquier derecho que los cómplices tuvieran como acreedores concursales o de la masa, y la condena a devolver los bines obtenidos indebidamente, así como a indemnizar los daños y perjuicios causados.

Las personas afectadas por la declaración

La Ley no concreta quienes son éstas, si bien deben entenderse incluidas a los representantes legales del deudor, y tratándose de personas jurídicas, a los administradores o liquidadores de derecho o hecho, que hubieren procedido con dolo o culpa grave.

Efectos de la calificación del concurso culpable

Efectos personales Inhabilitación

La inhabilitación de las personas afectadas por la calificación para administrar los bienes ajenos durante un periodo de 2 a 15 años, así como para representar o administrar a cualquier persona durante el mismo periodo.

Sustitución de los administradores: Los administradores y los liquidadores de las personas jurídicas que sean inhabilitados cesarán en sus cargos, si el cese impidiese el funcionamiento del órgano de administración , se convocará junta o asamblea para el nombramiento de estas vacantes.

Efectos patrimoniales

Tres son los efectos

  1. La pérdida de cualquier derecho que tuvieran como acreedores concursales o de la masa

  2. Condena a devolver los bienes y derechos que hubieran obtenido indebidamente del patrimonio del deudor.

  3. Indemnizar los daños y perjuicios causados.

Responsabilidad concursal de administradores y/o liquidadores

Novedad de la nueva Ley, de la posibilidad que el Juez (art. 172.3 LC) condene además a pagar a los acreedores concursales, total o parcialmente, el importe de sus créditos, condicionando dicho pronunciamiento a la concurrencia de los siguientes supuestos:

  1. No basta con que la calificación del concurso fuera la de culpable, siendo también necesario para la procedencia de la citada responsabilidad concursal que la sección de calificación haya sido formada o reabierta como consecuencia de la apertura de la fase de liquidación. Es decir la aprobación judicial de un convenio exonera a los administradores de la responsabilidad concursal, que sólo rige cuando la calificación derive en la apertura de la fase de liquidación.

  2. Se requiere que la masa activa a liquidar no permita la íntegra satisfacción del crédito de los acreedores concursales.

  3. Por último, es necesrio que la sentencia de calificación haya procedido a la determinación de las personas afectadas por la calificación, en la medida en que dicha condena por responsabilidad tan solo podrá recaer sobre los administradores o liquidadores, de las personas jurídicas cuyo concurso se califique como culpable.

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