10. Nacimiento, forma, vida y extinción de las relaciones jurídicas de Derecho Privado

Los hechos jurídicos y su historicidad

Concepto de hecho jurídico, acto jurídico, negocio jurídico, etc. son expresiones adoptadas por la doctrina a partir del siglo XIX. — La realización de cualquier hecho o acto provoca unas consecuencias jurídicas porque están previstas por la norma,las relaciones jurídicas, a través de las cuales los sujetos del derecho participan en las instituciones.

Hecho: todo acto, acción, obra o suceso ocurrido en la realidad.

Hecho jurídico: todo acto, acción, obra o suceso que tiene relevancia jurídica y pueden ser tanto hechos naturales o producidos por la voluntad del hombre.

Acto jurídico: es la relación querida, o al menos previsible, de un resultado exterior, lo relevante es la intervención de la voluntariedad de los sujetos del derecho.

Relación jurídica: surge cuando el acto jurídico va encaminado a unos fines jurídicos previamente determinados por la norma.— La intervención de la voluntariedad es lo que hace diferentes a los actos jurídicos de los hechos fortuitos o naturales, no controlables por el hombre o los realizados por los no sujetos del derecho.— La historicidad, en cada sistema jurídico los valores inherentes a la sociedad y el tipo de economía que predominaba provocó unas consecuencias diferentes.

Consecuencias jurídicas de los hechos naturales y fortuitos

Hay hechos que tienen efectos para el Derecho:

- Los realizados por seres vivos no sujetos del derecho (daños realizados por esclavos, animales,etc.).

Los procedentes de hechos puramente naturales (tormentas, riadas, los efectos de raíces de plantas en propiedades del vecino, la caída de frutos en lugares colindantes, etc.).

Especial importancia el transcurso del tiempo.

- Pueden tener efectos jurídicos los hechos fortuitos.

— En el Derecho romano :hecho fortuito y fuerza mayor (vis major) no eran conceptos sinónimos.

— Derecho visigodo: se recoge la fuerza mayor.

— Derecho altomedieval: referencia al acaecimiento de circunstancias independientes de la voluntad humana que podían generar obligaciones.

— Recepción del Derecho común: es cuando se recoge la diferenciación romana que señala la naturaleza y efecto del hecho fortuito y de la causa o fuerza mayor, especial importancia en el cumplimiento de las obligaciones por devenir imposible.

Consecuencias jurídicas de los actos de los no sujetos del Derecho

— Los actos de las personas que históricamente en los distintos ordenamientos no han sido considerados sujetos del derecho, pueden generar obligaciones para sus dueños.

Fundamentalmente de los actos de los esclavos y de los que están bajo la potestad de alguien.

— Derecho visigodo: recoge la teoría romana que considera nulos los actos realizados por los siervos, indemnización por daños, nacimiento de una deuda que debe asumir el dueño.

- Matizado por la diferente consideración de los siervos privados o los fiscales, que llegaron a tener una alta consideración social y cuyos actos se equipararon en la práctica a los de los libres.

Derecho germánico: se crea la ficción de que los daños causados por animales o las cosas responde directamente el causante del daño, autor el animal o la cosa, se entregaba o se capturaba al animal y se podía matar, sin que su dueño pudiera oponerse.

—Los principios germánicos por los cuales el animal respondía del daño causado mediante la entrega al perjudicado se acogen en los primeros momentos del Sistema jurídico medieval :el daño causado por animales en bienes ajenos genera una deuda a su dueño, que debe resarcir los daños causados por su animal y a veces lleva aparejada una multa, que dependerá de la existencia o no de dolo o negligencia por parte del dueño en el acaecimiento de los hechos.

— En esencia se aprecia una evolución en dos teorías:

La teoría del resarcimiento del daño, propia del Derecho romano.

La causalista pura propia del Derecho germánico, desarrollada en el Derecho medieval, con soluciones similares, de entrega del objeto o animal causante del daño.

Acción jurídica y negocio jurídico

Acto o acción jurídica: hecho voluntario del sujeto del derecho que produce el efecto jurídico de crear, ejercer, modificar o extinguir una obligación.

— También acción se utiliza en el sentido de tutela judicial de los actos jurídicos que generan obligaciones, puesto que el resultado de la acción, la sentencia, genera obligaciones para las partes que judicialmente son obligadas a dar, hacer, no hacer o prestar.

Derecho romano: no existe obligación sin acción.

- No todas las promesas de deuda tenían fuerza de obligar y por lo tanto no estaban protegidas por una acción, pacta nuda, que producían solo una obligación natural, una deuda no garantizada con el patrimonio del deudor, en este tipo de obligaciones existía una deuda, pero no era exigible.

- El concepto romano clásico no parece que se desarrollara en la Península.

- Se desarrolló una práctica jurídica, tutelada por el pretor

Derecho visigodo: tuvo este mismo sentido

Derecho medieval: no alinea acción y obligación, al no conocer, una defensa de las obligaciones según los conceptos romanos.

Recepción del Derecho común: adopta los principios romanos, se tendió a restringir el concepto de acto o acción jurídica al ámbito del Derecho procesal, separándolo del Derecho de obligaciones.

- Se intenta retomar la diferenciación romana entre contrato y pacto, éstos desprovistos de acción, pero no se consolidó, máxima: los pactos deben cumplirse.

Concepto y contenido de las obligaciones

— Obligación: su origen en ob-ligare (acción de vincular, de ligar).

Contenido: el deber de dar, hacer o prestar, con sus respectivos contrarios (no dar, no hacer, no prestar).

Al contenido u objeto de una obligación se denomina “prestación”.

— En algunos momentos históricos el contenido de la obligación ha sido revestido de unos requisitos, principalmente: que el objeto sea posible, lícito y determinado o al menos determinable. Sobre esta base pueden adicionarse otros requisitos accesorios.

Nacimiento de las obligaciones y sus posibles cambios

— Nacimiento de las obligaciones o “fuentes de las obligaciones”, hacen referencia a los hechos que generan una obligación.

— Derecho germánico: se reconocieron como fuente de las obligaciones los contratos y ciertas promesas unilaterales.

— Derecho visigodo: las fuentes de las obligaciones fueron tanto: el contrato (que exige la manifestación libre de la voluntad) como el delito, generando también obligaciones, los actos de los no sujetos del Derecho y de los animales, cuya responsabilidad recayó en sus dueños.

— Sistema jurídico medieval: a las anteriores se unen las obligaciones surgidas en virtud de la pertenencia a un grupo tanto familiar como vecinal, actuación mancomunada.

— Recepción del Derecho común: las Partidas recogen una clasificación de las fuentes de las obligaciones en gran medida apegada a la clasificación del Derecho romano.

- La actuación del Derecho canónico y el interés por primar la seguridad del tráfico mercantil, hizo que las fuentes de las obligaciones en la Recepción del Derecho común sufrieran importantes modificaciones respecto al Derecho romano.

Los canonistas elaboraron dos grandes categorías de fuentes de obligaciones:

- Los contratos y uota, que homogeneizaron los contratos, pactos y cuasi contratos del Derecho romano.

- Negocios ilícitos: los que acarreaban el enriquecimiento de una parte con el daño de otra, que se asimilaron a los delitos y cuasi delitos.

Los juristas atendieron a cuatro aspectos de los contratos: la causa o fin esencial del contrato, la acción, las partes y las cargas.

Teoría de buena fe y justo título

Han sido ampliamente debatidas a partir de la Recepción del Derecho común, pero ha sido la doctrina más reciente la que ha analizado buena fe y justo título en los diferentes ámbitos del Derecho civil y mercantil.

— Buena fe: es el principio jurídico según el cual se presupone la creencia de que el acto que se está realizando o el derecho que se está ejerciendo se hace de forma lícita y justa, en virtud de derecho legítimo

Frente al Derecho romano donde la buena fe no era elemento fundamental del derecho, porque bastaba la buena fe inicial, pero no la actitud activa de permanecer en la buena fe durante la Recepción se introduce la doctrina canónica que intenta reconducir a toda la teoría general del Derecho hacia los elementos morales, buena fe inicial y posterior.

— El justo título está en relación con el principio de buena fe, aunque no es lo mismo: buena fe es una actitud moral ante el derecho; justo título es un presupuesto jurídico.

— Se puede definir como el fundamento de la adquisición de un derecho o el documento en el cual se contiene la transmisión del mismo.

— Los efectos que produce la buena fe y el justo título, en nuestro Derecho histórico están especialmente recogidos en el tema de la posesión que protege al poseedor de buena fe a efectos de usucapión.

- La inexistencia de justo título invalida la buena fe (excepto en el caso de la prescripción), puesto que en los actos de disposición es esencial la existencia de título que, existiendo, no exige la prueba de la buena fe.

El tiempo y su eficacia jurídica en el cumplimiento, adquisición y pérdida de los derechos

El tiempo es en sí un hecho natural al que se le da relevancia jurídica y afecta a distintos ámbitos del Derecho:

Tiene especial trascendencia el momento en el que un hecho se produce.

- El tiempo que pasa desde que se produce un hecho.

- La finalización de un plazo.

— A efectos jurídicos, se puede fragmentar (plazos) o interrumpir (en el caso de la prescripción mediante actos jurídicos) o bien se imposibilita dicha interrupción (en el caso de fijación de un plazo de caducidad), etc.

Importancia del cómputo del tiempo:

- En días, noches meses, o años es importante.

- Desde cuándo se debe computar el tiempo (una hora, la caída del sol, el amanecer, etc.);

- El cómputo discontinuo del tiempo a efectos jurídicos (en Roma los días factos y nefactos, de la raíz ne-facere, no hacer; días hábiles, en la actualidad; el tiempo sagrado o festivo para el Derecho canónico), etc.

— Nomenclatura diferente: la más significativa jurídicamente es la diferencia entre plazo y término.

— Aspecto fundamental del tiempo, el momento del cumplimiento de las obligaciones, si no se cumplen en el momento señalado se incurre en, retraso, mora o incumplimiento, lo que conlleva el resarcimiento de daños o la resolución del negocio jurídico en determinados casos.

Distinción entre las obligaciones y su garantía

(Véase tema 14)

La responsabilidad

— Responsabilidad: concepto ambiguo que hace referencia a diferentes aspectos del Derecho.

Aquí nos centramos en el Derecho de obligaciones, la obligación que tiene un sujeto del derecho de responder con el cumplimiento al contenido de lo que ha pactado, derivándose consecuencias jurídicas de no cumplir su deuda.

Derecho romano arcaico y Derechos primitivos : la deuda y la obligación (la responsabilidad) eran dos relaciones diferentes, con causas y efectos diversos.

Derecho romano clásico: los dos conceptos empezaron a confluir cuando mediante los contratos consensuales la deuda y la responsabilidad (debitum y obligatio) se producen

simultáneamente y se confunden en el concepto unitario de obligación, en el Derecho romano la obligación llevaba aneja la responsabilidad, en caso de incumplimiento se podía ejercitar una acción.

— Este principio pasa a nuestro Derecho durante la Recepción del Derecho común, aunque los puros principios romanos son más teóricos que prácticos.

- Influjo del Derecho canónico: los civilistas reelaboraron las consecuencias del incumplimiento previstas en el Derecho romano, respecto al daño emergente como al lucro cesante, fijándose el nombre primero en damnum y rápidamente en interesse.

- Los medios de defensa y garantía del acreedor fueron planteados por el Derecho común para proteger lo más posible la seguridad de las transacciones fructíferas.

La Wadia

— El Derecho germánico inicialmente no concebía la responsabilidad en las obligaciones.

- Punto de partida, promesa de realización de una conducta en el futuro, revestida de publicidad, dentro de la concepción germánica el control del cumplimiento era social con graves repercusiones dentro de su comunidad.

— Se distinguen los conceptos de deuda y responsabilidad propias del Derecho de obligaciones germánico:

La deuda (Schuld): doble deber jurídico amplio de realizar algo (prestación) a favor de otra persona (acreedor) y de un comportamiento tal que haga posible su cumplimiento, referencia a la deuda por sí misma, si la deuda no se cumple el acreedor no posee mecanismos que obliguen al deudor, salvo el deber moral y el control social, es inicialmente un vínculo personalísimo, que no admite ni subrogación de terceros ni formas de afianzamiento.

La responsabilidad (Haftung): es la compensación que debe realizarse en caso de incumplimiento de una deuda, en el Derecho germánico la constitución de una deuda no

engendraba automáticamente una responsabilidad que la garantizase.

— Cuando dejó de ser efectivo el control social, se debió buscar un mecanismo jurídico corrector que uniese deuda y responsabilidad, salvando el principio de que la deuda era personal y no podía trasladarse a terceros.

— Los mecanismos correctores que se arbitraron fueron varios:

Equiparación del incumplimiento de la obligación con el robo, generaba una responsabilidad, la enemistad y la venganza contra el deudor, sus bienes y su Sippe, la alternativa

era la reclamación de una cantidad ante la asamblea por desistimiento de la venganza (Busse o compositio).

Introducción de la denominada fides facta o promesa de fidelidad: consistente en un juramento solemne de fiel cumplimiento de la obligación, realizado mediante palabras solemnes y acompañado de apretón o unión de manos del deudor y acreedor (palmata) o constitución de la wadiatio

Introducción del contrato con arras: surgió como modo de garantizar los contratos reales, se convierten en contratos formales, entrega de un objeto que podía servir parcialmente de pago a cambio de lo cual se podía exigir la realización de la prestación.

— Wadia se inserta en el segundo de los pasos indicados.

- Procedente de la raíz germana vidan (vincular). Se latiniza en los conceptos de guadiacionis o guadio.

- Se constituye como la máxima seguridad aplicable para garantizar el cumplimiento de lo pactado con anterioridad.

- Adopta una forma pública y solemne de juramento de cumplir la obligación, en la que hay entrega de un objeto por parte del deudor al acreedor (Wadia o festuca, consistente en un objeto marcado).

— El derecho de obligaciones medieval se sitúa en un momento de evolución del Derecho germánico puesto que en un principio la obligación no llevaba aneja la responsabilidad, sólo más tarde, a la obligación se le añade la responsabilidad, por medio de figuras como la Wadia y el arra, para llegar un momento en el que la responsabilidad recae sobre un bien, de modo que es éste el que responde de la obligación.

Extinción de las obligaciones

— Una obligación se extingue cuando se cumple el contenido de la misma.

— Se llama “contenido de la obligación” a los derechos y deberes que tienen deudor y acreedor.

— El pago o cumplimiento es la causa principal de extinción de las obligaciones las obligaciones suelen ser temporales, nacen para ser cumplidas, a veces nos encontramos con obligaciones “intemporales”, perpetuas.

— Recepción del Derecho común, la extinción de las obligaciones se analizó principalmente con referencia a los siguientes conceptos:

Pago: tanto efectuado por el obligado o un tercero, en este caso adquiere éste la acción contra el deudor para resarcimiento.

Datio in solutum: entrega en pago de cosas distintas a las debidas.

Compensación: cuando deudor y acreedor lo son también a la inversa.

Novación: sustitución extintiva de una obligación por otra en la que varía algún elemento de la primera, consistía en una relación tripartita por la cual un sujeto simultáneamente deudor y acreedor respecto a otros dos, delegaba en el deudor el pago a su acreedor, previo acuerdo con éste.

Pérdida de la cosa: puede devenir imposible el cumplimiento de la deuda u obligación, cuando la pérdida no ha sido por dolo o culpa del deudor y la prestación es insustituible se extingue la obligación, excepto cuando la obligación procede del delito.

Fuerza mayor y caso fortuito: especialmente si hacen imposible la prestación por pérdida de la cosa, paso del término, etc. puede pactarse el cumplimiento a todo riesgo.

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