11. Requisitos para la eficacia de los actos o negocios jurídicos

Capacidad

— Capacidad de las partes: Es un elemento esencial sin el cual el negocio jurídico no existe.

Exigencia de capacidad jurídica, sólo excepcionalmente se permitió obligarse a los no sujetos del derecho o que actuaran en nombre de otro.

— Además de capacidad jurídica se exigió capacidad de obrar, aquí se introduce el elemento histórico de forma más variada.

— En general no pudieron obligarse:

- Los menores, salvo con asistencia del tutor.

- Las mujeres tuvieron muy disminuida su capacidad para contratar, especialmente las mujeres casadas.

- Los pertenecientes a diferentes clases sociales y estamentales (colonos, juniores, simples libres dependientes, etc.).

- Los que padecían enfermedad física (sordos, mudos, ciegos).

- Los que padecían enfermedad psíquica (los locos), salvo con asistencia de tutor o curador.

- Los condenados (interdicción) en la medida que les afectara la condena.

- Los que habían caído en quiebra, en los negocios jurídicos de gestión y disposición patrimonial, así como para ser mandatario o similares.

- Los diferentes grupos étnicos, cuando por causa de su religión y etnia el ordenamiento restringía su capacidad de obrar.

— No son causas y circunstancias cerradas, las dichas se adaptan a los criterios romanos, de los que difiere el Derecho altomedieval.

Manifestación de la voluntad

— La declaración o manifestación de la voluntad, es un elemento esencial de todo negocio jurídico.

— Para que tal declaración sea válidamente manifestada históricamente se ha exigido:

Que se emita libre y conscientemente, que no presente ninguno de los vicios que se recogen en el epígrafe siguiente (dolo, error, simulación, fuerza o violencia, miedo o intimidación).

Si la voluntad falta, el negocio jurídico (o el acto jurídico, en general) es nulo.

Si la declaración de voluntad existe, pero se ha emitido con algún vicio, el negocio jurídico es anulable.

— Derecho romano: empieza su elaboración.

— Derecho visigodo: es cuando empiezan a desarrollarse en nuestro Derecho, con una expresión poco elaborada.

— Sistema jurídico medieval: se formula por medio de expresiones indirectas.

— Recepción del Derecho común: llega a su perfilamiento doctrinal, papel fundamental la canonística, describen los requisitos sobre la capacidad de las partes como medio de defensa de los acreedores frente a posibles vicios.

- Para que la declaración de voluntad sea válida se exige:

- Que el declarante tenga capacidad.

- Que realmente se exprese, aunque puede admitirse la declaración tácita y la presunta.

- Que exista concordancia entre la voluntad interna y la expresada Þ en caso contrario error o simulación en la declaración de la voluntad.

- Que la voluntad expresada se haya formado libremente, sin que concurra miedo ni fuerza.

- Sólo si la voluntad manifestada reúne estos requisitos el negocio jurídico es eficaz, de lo contrario es nulo o anulable.

Requisitos formales para la validez de la manifestación de la voluntad

Defectos en la declaración de la voluntad: validez de la voluntad manifestada

Efectividad de la declaración de la voluntad: la ineficacia de los negocios jurídicos

— Cuando un negocio jurídico contiene un defecto en la declaración de la voluntad los efectos que producen llevan a la teoría denominada de la “ineficacia”, se analizan la invalidez (inexistencia, la nulidad o la anulabilidad y rescisión) y la ineficacia sobrevenida.

Condición y plazo

— La condición y el plazo o término: son elementos que la doctrina denomina accesorios del negocio jurídico.

La condición

La condición es toda circunstancia incluida en cualquier negocio jurídico

Condición que modifica los elementos accesorios del negocio.

— La condición puede ser:

- Suspensiva cuando del cumplimiento de la condición depende el  nacimiento de los efectos del negocio jurídico.

- Resolutiva cuando del cumplimiento de la condición depende la extinción de los efectos del negocio jurídico.

— Deben ser: posibles, determinadas o determinables, morales, lícitas, etc.

pudiendo anular la obligación de que dependen en caso de no cumplir dichos requisitos.

— La doctrina diferencia:

- Condición: la existencia o inexistencia de la obligación dependen de la condición.

- Modo: los negocios jurídicos modales (bajo modo o sub modo) no suspenden la obligación ni impide la adquisición del derecho sino que aquélla o ésta se debe realizar o adquirir según la manera expuesta en el modo.

— En nuestro Derecho histórico son muy numerosas las condiciones que se pactan en los negocios jurídicos.

Plazo —

 Plazo :período de tiempo.

— Término: fecha de finalización del plazo.

Derecho romano : recogía la diferencia, tempus era el plazo durante el  cual se podía cumplir una obligación y dies era el término (momento, día) en el cual debía ser cumplida la obligación.

Derecho visigodo: sigue los plazos romanos + elementos germánicos

(Ejemplo: cómputo por noches)

Derecho altomedieval: casuística, Ejemplo: plazos referidos a múltiplos de tres (tres, nueve, doce, etc.) para entablar acciones personalísimas; el de año día como remedio procesal para la tenencia de la tierra; el de treinta años para la adquisición por usucapión que en caso de ausentes y de libres privilegiados, llegaba a ser de cuarenta, etc.

- También existencia de plazos breves.

Recepción del Derecho común: algunos plazos breves se mantienen, pero se va a desarrollar un cómputo diferente, fijado en meses y años(especial importancia el de treinta años como plazo general de prescripción).

Exigencia de actos administrativos para la validez de los actos jurídicos

— En nuestro Derecho histórico ha sido frecuente la fijación de determinados actos de tipo administrativo para la validez de los actos jurídicos.

—A partir del Sistema jurídico medieval se amplía enormemente la exigencia de actos administrativos.

— Recepción del Derecho común: se consolidan progresivamente a medida que el Concejo se conforma.

Publicidad. Escritura pública

— La publicidad en el Derecho privado va íntimamente unida al principio de seguridad jurídica, cualquiera que sea el modo de publicidad.

— Sistema jurídico medieval: publicidad inicial mediante testigos (testigos rogados).

- Requería que los negocios jurídicos se realizaran en lugares públicos, ante testigos, primero, pero después ante un juez o un oficial, manifestando la voluntad mediante declaración pública del derecho que se transmite, “apariencia de Derecho” que se legitima mediante el principio de publicidad.

- El siguiente paso es la redacción de un documento, en el cual se recoge la presencia de testigos o la transmisión ante la asamblea.

— Recepción del Derecho común, se generaliza la presencia de escribanos (reales y del Concejo) primero y de notarios públicos después función fundamental la fe pública y la publicidad.

Inscripción registral

— Inscripción registral, segundo de los mecanismos arbitrados por el ordenamiento en virtud de la publicidad y seguridad jurídica.

— Derecho germánico: la publicidad necesaria para la vestidura de los inmuebles adoptó la forma de redacción de documentos, el último momento de su evolución condujo a la confección de un libro de registro territorial, de la necesidad del aspecto formal de la vestidura surgieron los Registros de la propiedad, a partir de cuyo momento la publicidad de la transmisión de la Gewere fue sustituida por la inscripción registral.

— La inscripción o anotación en libros en el sentido actual se produjo a principios del siglo XIII, en Alemania (1212), en donde se pasa del sistema de cartas sueltas al de libros, originando el sistema inmobiliarios de publicidad alemán de inscripción con valor constitutivo.

Actos jurídicos conjuntos

— Hay actos jurídicos y negocios jurídicos que o bien por voluntad particular o por imposición del ordenamiento deben hacerse por una pluralidad de personas (una pluralidad de sujetos del derecho) o bien puede haber un derecho, cuyo titular sea un conjunto de personas, son “actos jurídicos conjuntos”.

— Realización por un sujeto colectivo: no plantea problema, pero todas y cada una de los sujetos deben reunir los requisitos en torno a la capacidad y a validez de la voluntad declarada.

— Presenta más problema el tema del cumplimiento de la obligación, dos supuestos:

- Obligaciones mancomunadas, cuando la prestación se puede fraccionar y el acreedor puede exigir que cada uno responda de su parte, el deudor queda liberado con el pago de la parte que le corresponde. Puede haber pluralidad de deudores y pluralidad de acreedores y cada uno solo debe o solo tiene derecho a una parte de la obligación, obligaciones parciarias.

- Obligaciones solidarias, cuando con independencia de la posibilidad de divisibilidad de la prestación, el acreedor puede exigir cualquiera de los deudores la prestación completa que debe satisfacer. En este caso los deudores solidarios no quedan liberados de la obligación hasta que no se paga completamente.

— En nuestro Derecho histórico estuvieron presentes ambos tipos de obligación.

— Derecho altomedieval: el sujeto del derecho fue colectivo, se desarrollaron los actos jurídicos conjuntos por imposibilidad de otra forma de actuación jurídica, obligaciones denominadas en mano común, que no son las obligaciones mancomunadas.

Relaciones contractuales atípicas y actos jurídicos no contractuales de los que nacen obligaciones

— No todos los actos jurídicos son negocios jurídicos o contratos, los hechos y los actos jurídicos son conceptos más amplios, pero también pueden generar obligaciones.

— Existen las llamadas “relaciones contractuales atípicas”, cuya denominación parte de que dicha relación o negocio jurídico no está regulada en el ordenamiento.

— Históricamente esta denominación procede del Derecho romano que parte de la distinción entre negocios jurídicos nominados (que son consensuales) y negocios jurídicos innominados.

— Recepción del Derecho común, al prevalecer la autonomía de la voluntad, dicha denominación (e identificación entre nominados y típicos por una parte e innominados y atípicos, por otra) no debiera ser relevante.

Actos antijurídicos que generan obligaciones

— También los actos antijurídicos generan obligaciones.

— Dos grandes ámbitos son los que pueden resaltarse:

- En materia penal: según el acto sea contra una norma penal ,“responsabilidad extracontractual o culpa extracontractual”

- En materia civil :fundamentalmente del ámbito contractual.

—Derecho romano: la comisión de un delito genera una obligación doble; La pena que tiene un carácter punitivo, no reparador, por eso quedaba abierta acción por resarcimiento de la cosa perdida, que genera también una obligación.

- Posteriormente algunas acciones llevaban implícitas la pena y el resarcimiento.

— Derecho germánico: se sigue un proceso similar al visto para el Derecho romano, pero con una diferencia importante derivada de la cohesión del grupo que desarrolló las obligaciones derivadas de los actos ilícitos, presidido por el principio de colectividad, la obligación que genera el delito de uno de los miembros del grupo familiar repercute en todo el grupo, surgiendo la responsabilidad para cada uno de ellos, a partir de cuyo momento está obligado a resarcir el daño y, a su vez, el acreedor puede pedir la reparación del daño causado a cualquiera de sus miembros, al generar este tipo de responsabilidad una deuda solidaria.

— Derecho visigodo, se recoge por influencia en este aspecto del Derecho germánico.

— Derecho altomedieval, se desarrolla enormemente este aspecto obligacional de los actos antijurídicos, generalizándose (una vez que la venganza se ha superado o al menos recortado por actuación de la autoridad), el pago de composiciones pecuniarias (que llevan o no aneja una multa), lo cual supone el nacimiento de una deuda por parte del ofensor y un crédito por parte del ofendido.

— Recepción del Derecho común: su importancia va decreciendo progresivamente por imposición del poder público, si bien nunca dejó el delito de generar obligaciones.

Efectos jurídicos de la negligencia

— Se trata de las obligaciones surgidas del daño causado culposamente o por negligencia; cuando por falta de cuidado, por imprudencia o impericia se causa un daño, pero sin que concurra la intención de dañar, en cuyo caso se estaría en el supuesto visto en el epígrafe anterior.

— Sistema jurídico medieval: se recoge en la práctica, pero sin teorización.

— Recepción del Derecho común: teorización por obra de los juristas al tomar la diferenciación romana entre delitos y cuasi delitos, en este caso se equiparó a la negligencia, generaba la obligación de resarcimiento del daño.

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