13. Las transformaciones históricas de los contratos

Mutuo

—Derecho romano el mutuo o contrato de consumo es el prototipo de los contratos crediticios, que fueron, junto a él, el comodato, el depósito y el pignus.

Concepto: contrato mediante el cual una persona (mutuante) entrega (datio) a otra (mutuario) cosas (dinero u otras cosas, generalmente fungibles), con la obligación por parte de éste de devolverle otras del mismo género o cualidad.

Fue un préstamo de consumo gratuito, traslativo de la propiedad de la cosa, porque el mutuario se apropia de lo que se le entrega.

Evolucionó hacia el cobro de un interés o merces, mediante la adición de estipulaciones.

En el Derecho romano vulgar se perfecciona mediante un documento crediticio, evolución hacia un contrato netamente real.

—Derecho visigodo lo equipara al comodato, proceso que se había producido ya en el Derecho romano vulgar.

—Derecho altomedieval no regula el mutuo, sino como una modalidad de entrega de las cosas a mano fiel, en un ambiente rural fue habitual la entrega para consumo de cosas (semillas, fundamentalmente) debiéndose devolver la misma cantidad. Bajo la figura del renovo o mutuo de especie o dinero, incluye un interés, dejando de ser gratuito con devolución de la misma cantidad, lo que lo acerca al préstamo.

—Recepción del Derecho común los juristas discuten sobre las diferencias entre mutuo, comodato, depósito y préstamo a interés (usura), licitud de que el dinero produzca interés, sus límites, etc.

Comodato

—Derecho romano: préstamo de uso, por el cual el comodante entrega al comodatario una cosa no fungible para su uso durante un tiempo. - Obligación del comodatario, devolución de la misma cosa.

Es un contrato real, unilateral y gratuito.

En el mundo provincial bajoimperial, a consecuencia del vulgarismo jurídico, cuando se difunde el precarium, inicialmente gratuito se confunden ambas figuras.

—Derecho visigodo: oscila entre el comodato gratuito, que se equipara al depósito el préstamo con interés (usura), que tanto puede ser por entrega de dinero como de otros, se regula en caso de pérdida de la cosa.

—Derecho medieval: el comodato más frecuente fue el de animales y otros objetos de labranza, se diferencia del depósito o comenda. - No se reguló el comodato de inmuebles.

El renovo, el mutuo y el comodato son figuras indiferenciadas.

—Recepción del Derecho común: se recoge con las características romanas.

No aparece claro si el comodato recae exclusivamente en bienes muebles o puede serlo también en bienes inmuebles

Parece que es para uso concreto y temporal.

Entre las obligaciones del comodatario, uso debido y la devolución en el plazo, no puede retenerla ni siquiera por deudas, no existe la compensación como causa de extinción del comodato.

Responsabilidad, la doctrina de la recepción se separa de la regulación romana, que equiparaba el uso indebido del comodato al hurto de uso, ahora la responsabilidad es por dolo o culpa, no en caso de pérdida fortuita.

Partidas diferencia tres tipos de comodato (recogiendo la doctrina romana), graduación de responsabilidad:

  • - Cuando se beneficia al comodatario.
  • - Cuando beneficia a ambos.
  • - Cuando se cede la cosa porque quiere el comodante.

—Codificación: regulación conjunta del mutuo y el comodato bajo la denominación de préstamo. El préstamo a interés y la usura

—Derecho romano: el préstamo o creditum es un tipo de obligación que surge entrega de una cantidad de dinero con la obligación por parte del que lo recibe restitución. La entrega de dinero puede proceder de un contrato entre las partes o de otra acción específica de repetición, procedente de la demanda de restitución presentada contra el que tiene un enriquecimiento injusto. Frecuente en el Derecho romano la solicitud de préstamos por las ciudades.

—Derecho visigodo: el interés se introduce en el mutuo y comodato, indiferenciación.

—Sistema jurídico medieval: no existió el préstamo como figura específica.

A pesar de la prohibición eclesiástica del préstamo con interés desde el Bajo sistema se siguió utilizando y se recogen numerosos documentos de préstamo usurario en la Edad Media, utilización de figuras que encubrían prácticas usurarias, contratos agrarios.

—Recepción del Derecho común: se inicia la tercera fase del proceso, debate sobre los intereses, que deben justos y honestos, el interés abusivo es prohibido, aunque es de difícil delimitación. Motivo, los beneficios excesivos no sólo se conseguían mediante el préstamo de dinero con interés, sino por contratos diferentes formas que ocultaban este fin:

Depósito

—Derecho romano: entre los contratos basados en la buena fe, contrato inicialmente gratuito por el cual el depositante entrega al depositario una cosa mueble para su custodia por el tiempo que pacten, aunque debe restituirse la cosa en el momento que el depositante la pida, con sus pertenencias y los frutos que haya producido.

Inicialmente es un contrato real y unilateral, llega a ser bilateral cuando evoluciona de gratuito a retribuido.

—Derecho visigodo: su inicio está en el depósito romano, en principio gratuito, se confunde con mutuo y comodato, hay una aproximación entre el depósito y el préstamo de dinero.

—Sistema jurídico medieval: depósito principalmente de animales (condesijo o comenda).

El objeto de la comenda o depósito puede ser doble: la guarda y custodia o bien un depósito a cambio de un precio, de forma indefinida.

La responsabilidad del depositario es por dolo o culpa, salvo que reciba un precio, en cuyo caso responderá de la pérdida de la cosa, con una regulación muy similar a del Derecho visigodo.

Contratos de transporte

—Derecho romano: el contrato de transporte no existía, se incluía dentro del arrendamiento de obra o de servicios. Reglas especiales para el caso del transporte marítimo de mercancías como un tipo especial del arrendamiento de obra, tema especial, cuando por motivo de peligro el transportista se veía obligado a tirar al mar parte de las mercancías transportadas para evitar el naufragio, echazón.

—Dos aspectos destacables en nuestro Derecho histórico: La regulación altomedieval, a través de las prestaciones personales tanto señoriales o reales. Con el aumento de las transacciones mercantiles, se incrementan las redes comerciales interiores y a finales del siglo XV se inicia una mejora de los transportes terrestres, junto con la aparición de grupos de personas especializadas en este tipo de transporte, difusión de las prácticas derivadas de las costumbres mercantiles del Mediterráneo, se va configurando en nuestro Derecho el contrato de transporte, tanto de personas como de mercancías y en sus variantes de transporte terrestre, fluvial y transporte.

—El contrato de transporte, contrato bilateral y oneroso, por el cual el porteador se obliga con el cargador a transportar personas o cosas de un lugar a otro, a cambio de un precio previamente determinado, históricamente es un contrato mixto con elementos propios del depósito junto con los específicos del transporte. 

Contratos de seguro

—No se trata de un solo tipo de contrato sino de un conjunto de negocios jurídicos, históricamente surgieron como pactos que se unían a cualquier contrato, posteriormente se fue consolidando como un contrato principal, consensual, oneroso y aleatorio, por el cual una de las partes (asegurador) se compromete a indemnizar a la otra (asegurado) de las consecuencias dañosas o perjudiciales de ciertos riesgos que le puedan causar, procedentes del caso fortuito a las que se encuentran sometidas las personas o las cosas, a cambio de un precio.

—Origen: Derecho romano, declaración expresa de seguro en el transporte de mercancías, se transfería el riesgo mediante otro contrato por el cual a cambio del pago de una cantidad se transfería el riesgo a un tercero, que debía pagar los daños en caso de que se produjeran. Inicialmente, figura de préstamo.

—Sistema jurídico medieval, dentro de las prestaciones señoriales aparecen cláusulas que comportan el pago de un seguro ante la eventualidad de que por esterilidad (mañero) del cultivador se deje sin cultivar la tierra cedida para su población y cultivo, éste es el sentido último de la mañería, impidiendo al señor ejercer el ius devolutionis y el señor se asegura un ingreso periódico y el cultivo de la tierra, tal prestación puede ser concebida como una prima para cubrir el riesgo de una muerte sin hijos. En esta misma raíz, otras figuras derivadas de la responsabilidad vecinal por los actos de alguno de sus miembros.

—Tal como hoy se configura el contrato de seguro debe buscarse en la Recepción del Derecho común, especialmente en el caso del transporte terrestre y marítimo. También se desarrollan otros seguros, como el seguro de vida o el seguro de esclavos y ganado.

El seguro marítimo, especial relevancia a partir del siglo XIV, adopta inicialmente el sentido primitivo que tuvo en Roma, adopta la fórmula denominada “préstamo a la gruesa” , participaba de las figuras de préstamo y seguro, termina siendo un negocio jurídico con independencia de otras figuras contractuales, bilateral, aleatorio y oneroso, según el cual un tercero, sin interés directo en la relación jurídica preexistente con las cosas o personas transportadas por vía marítima, asume el riesgo a cambio de una retribución, que empezó siendo seguro mutuo y posteriormente de prima (o premio).

Contratos aleatorios a partir del seguro, “seguro por vía de apuesta”, de naturaleza ficticia y especulativa, una persona ajena a la nave y mercancías transportadas formaliza una póliza sobre ellas, si acaecía un siniestro cobraba el seguro. Los contratos de vida, a principios del siglo XIV se constatan ya los primeros seguros de vida, surgen cuando el contrato de seguro marítimo ha consolidado sus bases jurídicas, inicialmente en el seguro de vida sólo cubre el peligro de muerte, especialmente en el caso de esclavos que se transportan por mar ,no puede decirse exactamente que sea un seguro de vida, porque se equipara al seguro sobre otro tipo de mercancía, después es un seguro indemnizatorio que permite al asegurado preparar los recursos en vista de su muerte o incapacidad por vejez o los seguros que previenen el riesgo de muerte de la mujer en el parto, que empiezan a darse en toda Europa. Contratos de renta vitalicia

— Es una variante del contrato de seguro, que no está sometido a la eventualidad de un daño ,trata de asegurar un capital para sí o un tercero al cumplir una edad determinada.

—Es un contrato aleatorio por el cual el asegurador se obliga a pagar una pensión anual durante la vida de otra persona determinada (asegurada o pensionista) u otras personas determinables (beneficiarias) a cambio de un capital en bienes (que pueden ser muebles, inmuebles o dinero) cuyo dominio se le transfiere al asegurador con la carga de la pensión. Inicialmente fue un contrato real y unilateral.

—Históricamente no se configuró como tal contrato, se utilizaron para obtener este fin figuras diferentes como las donaciones modales, la pensión alimenticia, la renta constituida en testamento (legado de renta vitalicia). En sus inicios tuvo relación con los censos, especialmente con el consignativo y con el contrato denominado vitalicio, por el cual una persona entrega un capital a cambio de obtener del que lo percibe alimentos y cuidado durante su vida.

El hospedaje

—Hay que diferenciar esta figura de la prestación personal del aposento, existente a lo largo de nuestro Derecho y configurada finalmente como una regalía de la Corona, especialmente tras la ubicación de la Corte en Madrid.

— Derecho romano: se insertaba dentro del arrendamiento, no presentaba independencia respecto de la locatio conductio. Se va configurando como un contrato consensual, bilateral y oneroso por el cual el hospedador se obliga a prestar al huesped o viajero alojamiento (con o sin manutención) a cambio de un precio.

Cuando se trata de hospedaje y manutención se suele denominar contrato de pensión.

—Derecho medieval: hospes y hospitis designan a huésped u hospedado y al hospedador, aunque a veces se usa en los dos sentidos el vocablo huésped (Fuero de Teruel, 724). Se difunde cuando el auge comercial hace que los comerciantes deban alojarse en los lugares donde van a realizar su actividad. Inicialmente el que lo hospedaba (hoste) también respondía de su actuación en la localidad, actuaba de mediador en las actividades mercantiles, cobrando un porcentaje de los bienes que se vendieran en el albergue, ejercían el derecho de retracto sobre los bienes que allí se vendieran (perdiendo su derecho si cobra el derecho de hostalage) y de lo que recaudaran como impuestos derivados de estas ventas, incluso, en algunos textos de carácter local el albergador es responsable del huésped penalmente y puede heredar una parte de sus bienes muebles si muere en el albergue y de mayor porción si no se localizan a sus herederos o muere abintestato.

Finalmente pasa a ser un simple albergador que cobra según tarifa por el alojamiento.

En cuanto al depósito de los bienes que lleva consigo el huésped, se regula de forma específica en el Derecho altomedieval, bien recogiendo la responsabilidad del albergador que cobra un precio o bien la irresponsabilidad de éste respecto de los bienes del albergado.

—Desde Recepción del Derecho común el contrato de hospedaje a las características del Derecho romano, pero con una importante intervención municipal y después real.