18. La responsabilidad por hecho ajeno

El carácter subjetivo de la responsabilidad indirecta

La responsabilidad por hecho ajeno o de responsabilidad por hecho de otro, es la responsabilidad civil que tiene una persona por los actos cometidos por aquellas personas de quienes se debe responder. La persona que origina el daño y quién ha de responder frente al perjudicado no son coincidentes.

La responsabilidad por hecho ajeno tiene carácter subjetivo y se funda en una "presunción de culpa" de las personas que teniendo facultad de elección o de guarda sobre otras, actúan descuidadamente permitiendo o dando ocasión a que estas últimas dañen a terceros.

No hay responsabilidad cuando quienes hayan de responder por otro "prueben que emplearon toda la diligencia de un buen padre de familia para prevenir el daño".

Los supuestos de responsabilidad por hecho ajeno

Los casos especialmente contemplados en el artículo 1903 CC

Según el art. 1903 CC los supuestos de responsabilidad por hecho ajeno pueden conllevar que la exigencia de responsabilidad civil recaiga sobre las siguientes personas:

  • Los padres, respecto de los daños causados por los hijos que se encuentren bajo su guarda.

  • Los tutores, respecto de los daños causados por los menores o incapacitados que estén bajo su autoridad y habiten en su compañía.

  • Los comerciantes o empresarios, respecto de los daños causados por sus empleados o dependientes en el servicio o con ocasión de sus funciones.

  • Los educadores o titulados de determinados centros docentes.

  • El Estado, cuando obra por mediación de un agente especial.

Otros posibles supuestos de responsabilidad por hecho ajeno

La aplicación de criterios hermenéuticos a la interpretación del art. 1903 CC arroja el resultado de que se exige que entre el responsable y el agente del daño exista una relación de subordinación o de particular custodia o vigilancia. Por tanto, basta con dicha relación de dependencia para que pueda y deba predicarse la vigencia de la responsabilidad por hecho ajeno, aunque el supuesto de hecho concreto no se encuentre expresamente contemplado en el art. 1903 CC.

La responsabilidad de padres o tutores

Introducción

Tradicionalmente, se ha considerado que los padres o tutores de los menores o de los incapacitados deberían ser considerados responsables civiles de los daños ocasionados por las personas de las que son guardadores legales.

El CC regula la responsabilidad por hecho ajeno en el entendido de que los padres o tutores son responsables por culpa in vigilando, in custodiando, o in educando.

La presunción de culpa y la objetivación de la responsabilidad

El fundamento de esta responsabilidad de la culpa in vigilando, en término teórico, debiera suponer que padres o tutores quedarán exentos de responsabilidad cuando acrediten haber sido personas diligentes y cuidadosas respecto de la conducta de los menores o incapacitados sometidos a su autoridad.

No obstante, con reiteración, la jurisprudencia del TS ha declarado que la exclusión de la responsabilidad de los guardadores legales no puede darse aunque éstos hayan observado una conducta diligente en relación con la educación y formación de los menores incapacitados por quienes deben responder.

La responsabilidad civil dimanante de la responsabilidad penal de los menores

Respecto a la asunción objetiva y solidaria de la responsabilidad civil de los padres y guardadores legales de la LO 5/2000 reguladora de la responsabilidad penal de los menores, algunos autores consideran que debería establecerse en el CC una regla que permitiera a los tribunales, atendiendo a las circunstancias fácticas de cada supuesto, establecer la responsabilidad civil propia del menor de edad por los daños causados siempre que tenga una mínima capacidad de entender y de querer que, en consecuencia, le permita responsabilizarse de sus propios actos.

La responsabilidad del empresario

Carácter y presupuestos de su exigencia

Los dueños o directores de un establecimiento o empresa son responsables respecto de los perjuicios o daños causados por sus dependientes (estos deben encontrarse respecto del empresario en una situación de subordinación) a terceros en el ámbito empresarial en que estuvieran empleados o con ocasión de sus funciones.

El empresario o dueño que paga el daño causado por sus auxiliares o dependientes tiene el derecho de repetición contra aquellos que hubiesen originado la propia responsabilidad de aquél.

Para que la posible exigencia de responsabilidad al empresario sea efectiva requiere el CC que se den dos presupuestos:

La relación de dependencia. El causante del daño debe encontrarse respecto del empresario en una situación de subordinación, en el entendido de que la actuación del dependiente responde a las órdenes o instrucciones de aquél.

La actuación del dependiente en la esfera de actuación de la empresa. Los actos dañosos de los dependientes sólo generarían la responsabilidad del empresario cuando puedan considerarse inherentes al desempeño de las funciones o gestiones encomendadas dentro del ámbito empresarial.

Sin embargo, en la actualidad, la responsabilidad del empresario responde más a la doctrina del riesgo que a la visión exegética que proporciona la interpretación literal.

El derecho de repetición

Art 1904 CC: "el que paga por el daño causado por sus dependientes puede repetir de éstos lo que hubiese satisfecho".

Es un derecho de repetición del empresario contra aquellos auxiliares dependientes que hubiesen originado la propia responsabilidad de aquel.

La reclamación está sometida a las reglas del art 1902 CC y a la concurrencia de los presupuestos.

Responsabilidad civil del empresario en el ámbito de los riesgos laborales

El empresario está obligado a reparar los daños causados como consecuencia del incumplimiento de las medidas de prevención.

Caracteres generales:

  • Estamos ante una responsabilidad contractual que deriva de una conducta omisiva del empresario por incumplimiento del deber de protección eficaz.

  • Estamos ante una obligación de medios.

  • El empresario responde de los daños causados por quienes tienen encomendadas tareas de prevención en su empresa.

  • El empresario debe resarcir todos los daños causados, tanto al trabajador como a terceros.

  • Para el cálculo de la indemnización deben descontarse algunos conceptos, como la prestación a la SS.

La responsabilidad de los titulares de centros docentes de enseñanza no superior

Redacción originaria: la responsabilidad de maestros y profesores

La redacción original del art. 1903.6 CC establecía que "son responsables los maestros o directores de artes y oficios respecto a los perjuicios ocasionados por sus alumnos aprendices mientras que éstos permanezcan bajo su custodia".

La reforma de la Ley 1/1991: la responsabilidad de los titulares de los centros docentes

Después de la reforma de 1991, (Ley 1/1991 que modifica el Art. 1903) esta responsabilidad que en principio recaía sobre los profesores y maestros, recae ahora sobre los titulares de los centros. La responsabilidad sólo tiene lugar mientras los alumnos se hallan bajo el control o vigilancia del profesorado del centro desarrollando actividades programadas o regidas por éste, sean propiamente escolares o complementarias, y se funda en criterios de "culpa in vigilando" o, en "culpa in eligiendo".

Los titulares de los centros podrán exigir de los profesores las cantidades satisfechas si hubiesen incurrido en dolo o culpa grave en el ejercicio de sus funciones que fuese en causa del daño.

El derecho de repetición

La Ley 1/1991 añade un párrafo al art 1904 CC. Así, los titulares de los Centros docentes "podrán exigir de los profesores las cantidades satisfechas, si hubiesen incurrido en dolo o culpa grave en el ejercicio de sus funciones que fuesen causa del daño".

El sentido de la norma es que ni siquiera en el caso de que los profesores hayan desempeñado sus funciones incurriendo, por acción u omisión, en culpa grave o dolo, la relación de causalidad debe darse entre la acción y omisión del profesor y el daño causado, sino entre el hecho o acto del menor sometido a control o vigilancia y la causación del daño. Lo que sí ocurre es que la conducta activa u omisiva del profesor determina la responsabilidad de éste en el caso de haber podido ser un obstáculo a la realización del acto ilícito del menor, si no hubiera intervenido dolo o culpa grave de aquél.

Por tanto, el profesor queda exonerado de responsabilidad frente al Centro en el caso de que su actuación sea meramente culposa, mientras que en caso de culpa grave o dolo, nace el derecho de repetición del Centro contra el profesor.

La responsabilidad por otros en los PETL

El capítulo 6 de los PETL contiene dos artículos dedicados a la responsabilidad por hecho ajeno o "responsabilidad por otros": el primero se refiere a la responsabilidad por los daños causados por menores o discapacitados psíquicos, sin distinguir entre uno y otro grupo de personas; y el segundo a la responsabilidad por los auxiliares, genéricamente considerados.